Guía · 14 octubre 2026 · 9 min
Bonificaciones de la hipoteca: cuánto bajan el tipo y qué cuestan
Las bonificaciones pueden bajar el tipo de tu hipoteca hasta un punto, pero los seguros y productos vinculados tienen un coste. Te enseñamos a calcular si te compensan.
Casi todas las hipotecas que verás anunciadas llevan dos tipos de interés: uno «bonificado», el que sale en grande, y otro «sin bonificar», el que pagas si no contratas lo que el banco te pide. Entre uno y otro suele haber hasta un punto de diferencia. Parece mucho dinero, y a veces lo es. Otras veces, los seguros y productos que tienes que contratar se comen todo el ahorro.
Vamos a ver cómo funcionan las bonificaciones, cuánto vale cada una en euros y cómo saber si a ti te compensan.
Cómo funcionan: tipo bonificado vs sin bonificar
Una hipoteca bonificada es una hipoteca cuyo tipo de interés baja si contratas otros productos con el banco: domiciliar la nómina, seguros de hogar y vida, una tarjeta, una alarma… Cada producto rebaja el tipo unas décimas, y la suma suele llegar a un punto porcentual como máximo.
Por ejemplo, la hipoteca fija de Santander está al 2,96 % TIN con todas las bonificaciones y al 3,96 % TIN sin ninguna. En CaixaBank, la fija CasaFácil va del 2,80 % bonificado al 3,80 % sin bonificar. BBVA también rebaja hasta un punto. ING, en cambio, solo bonifica 0,25 puntos en su fija (del 3,95 % al 3,70 %).
Tres cosas que conviene saber desde el principio:
- Es legal y es voluntario. La Ley 5/2019 prohíbe que el banco te obligue a contratar otros productos para darte la hipoteca (venta vinculada), pero le permite ofrecerte un tipo mejor si los contratas (venta combinada). Puedes decir que no y quedarte con el tipo sin bonificar.
- Se revisa cada cierto tiempo. El banco comprueba periódicamente (cada seis meses o cada año, según la entidad) que sigues cumpliendo. Si dejas un seguro o te llevas la nómina, pierdes esa rebaja.
- No todos los bancos penalizan igual. En Santander, si incumples una vinculación pierdes solo la parte de rebaja de ese producto. En CaixaBank, si dejas de cumplir uno de los compromisos, el tipo vuelve al nominal sin bonificar.
Coste real de cada vinculación
Para valorar una bonificación hay que traducirla a euros. Como referencia, en una hipoteca de 200.000 € a 25 años, cada 0,10 puntos de rebaja supone unos 130 € al año de cuota. Con eso, esta es la cuenta de cada producto:
| Vinculación | Rebaja habitual | Lo que te ahorra al año (200.000 €, 25 años) | Lo que te cuesta |
|---|---|---|---|
| Nómina domiciliada | Hasta 0,50 puntos (Santander) | ~650 € | Nada si ya cobras ahí. Ojo con la cuenta: en CaixaBank son 15 € al trimestre |
| Seguro de hogar | Variable | Según la rebaja | 200-300 € al año en la aseguradora del banco (ING) |
| Seguro de vida | Variable | Según la rebaja | 400-700 € al año los primeros años (ING); baja con el tiempo |
| Tarjeta de crédito | 0,05 puntos (Santander) | ~65 € | Uso mínimo obligatorio y, si la tiene, cuota anual |
| Alarma | 0,20 puntos (Santander) | ~260 € | La cuota de la alarma. Si pasa de unos 22 €/mes, pierdes dinero |
| Eficiencia energética A o B | 0,10 puntos (Santander, ING) | ~130 € | Nada: si tu vivienda tiene la etiqueta, es dinero gratis |
La conclusión suele repetirse: la nómina compensa casi siempre, porque no cuesta nada si de todas formas tienes que cobrar en algún banco. Los seguros son los que deciden si la bonificación merece la pena o no. Santander, por ejemplo, rebaja 0,10 puntos por cada 100 € de prima anual: te ahorras unos 130 € a cambio de pagar 100 €, un margen pequeño que solo compensa si ese seguro lo ibas a contratar igualmente.
Recuerda además que el seguro de hogar (al menos la cobertura de daños del inmueble) es obligatorio por ley, pero puedes contratarlo con la aseguradora que quieras. El de vida no es obligatorio. Si contratas fuera, el banco tiene que aceptar la póliza, aunque perderás la bonificación de ese producto.
Cálculo: TAE con y sin bonificaciones
Vamos con dos casos reales con datos de las ofertas publicadas en septiembre de 2026.
Caso 1: un punto de rebaja (Santander fija). Para 200.000 € a 25 años:
- Al 2,96 % bonificado, la cuota es de 944 € al mes.
- Al 3,96 % sin bonificar, sube a 1.051 €.
- La diferencia es de 107 € al mes, unos 1.280 € al año y alrededor de 32.000 € en toda la vida del préstamo.
Si los productos vinculados te cuestan, pongamos, 900 € al año, en 25 años habrás pagado 22.500 €. Ahorro neto: unos 9.600 €. Compensa, pero bastante menos de lo que parecía.
Caso 2: un cuarto de punto de rebaja (ING fija). Con la misma hipoteca, pasar del 3,95 % al 3,70 % baja la cuota en solo 27 € al mes, unos 330 € al año. Si para conseguirlo contratas seguros de hogar y vida que suman 600-1.000 € anuales, pierdes dinero.
Aquí está la clave: mira la TAE, no el TIN. La TAE incluye el coste de los productos vinculados y por eso refleja lo que pagas de verdad. En el caso de ING, la TAE bonificada (en torno al 4,43 %) es más alta que la TAE sin bonificar (alrededor del 4,05 %): la propia cifra oficial te dice que bonificarse sale más caro. En Santander, en cambio, la TAE bonificada (3,65 %) queda claramente por debajo de la no bonificada (4,16 %).
Si quieres hacer la cuenta con tus propios números, calcula tu cuota con y sin bonificaciones y súmale el coste anual de cada seguro.
Qué exige cada banco
Cada entidad tiene su propio paquete de vinculaciones, y la diferencia entre unas y otras es grande:
- Santander: nómina desde 600 €/mes (o pensión desde 300 €, pagos de autónomo desde 175 € o ayudas de la PAC), tarjeta de crédito, seguros de hogar, vida o salud, alarma y bonificación extra por eficiencia energética. Rebaja máxima de 1-1,10 puntos.
- BBVA: nómina o ingresos recurrentes, seguro de hogar, seguro de vida y seguro de protección de pagos. Hasta 1 punto, con cierto margen de negociación si financias poco o tienes ingresos sólidos.
- CaixaBank: nómina, seguro de hogar, seguro de vida o salud y alarma, además de una cuenta con coste de mantenimiento. Hasta 1 punto.
- ING: nómina o ingreso mensual de 600 € (o un saldo de 2.000 € en cuenta), seguro de hogar y seguro de vida con su aseguradora, más 0,10 puntos por eficiencia energética. Es el paquete más sencillo, pero la rebaja también es menor.
Las condiciones cambian a menudo, así que lo mejor es comparar las bonificaciones de cada banco con los tipos actualizados antes de decidir.
Conclusión
Una hipoteca bonificada no es buena ni mala por sí misma: depende de cuánto te rebaja el tipo y de cuánto te cuestan los productos que tienes que contratar. La nómina casi siempre compensa; la eficiencia energética, si la tienes, siempre; los seguros y la alarma hay que calcularlos uno a uno.
Antes de firmar, pide al banco la oferta con y sin bonificaciones, compara la TAE de ambas y haz la cuenta a 10 o 15 años. Si el ahorro en intereses no supera claramente el coste de los seguros, la opción sin bonificar (o la de bonificarte solo con la nómina) puede ser la más barata.
Este artículo es informativo y no constituye asesoramiento financiero. Los tipos y condiciones citados corresponden a las ofertas publicadas por cada entidad en septiembre de 2026 y pueden cambiar; confírmalos siempre en la FEIN antes de firmar.
Preguntas frecuentes
¿Qué es una hipoteca bonificada? Es una hipoteca cuyo tipo de interés baja si contratas otros productos con el banco, como domiciliar la nómina, seguros de hogar y vida, una tarjeta o una alarma. La rebaja máxima suele rondar un punto porcentual.
¿Es obligatorio contratar las bonificaciones? No. La ley prohíbe que el banco condicione la concesión de la hipoteca a que contrates otros productos. Puedes rechazarlos y quedarte con el tipo sin bonificar, que es más alto.
¿Qué pasa si dejo de cumplir una bonificación? El banco revisa periódicamente que sigues cumpliendo y, si no, te sube el tipo. Según la entidad, pierdes solo la rebaja de ese producto o vuelves directamente al tipo sin bonificar.
¿Cuánto baja el tipo con los seguros? Depende del banco. Santander, por ejemplo, rebaja 0,10 puntos por cada 100 € de prima anual en seguros. En una hipoteca de 200.000 € a 25 años, eso supone unos 130 € de ahorro al año, así que compensa por poco.
¿Puedo contratar el seguro de hogar con otra compañía? Sí. El seguro de daños del inmueble es obligatorio, pero puedes elegir aseguradora y el banco tiene que aceptar una póliza con coberturas equivalentes. Eso sí, normalmente perderás la bonificación ligada a ese seguro.
¿Qué es mejor, una hipoteca bonificada o sin bonificar? Depende de tus números. Si la rebaja del tipo te ahorra más de lo que pagas por los productos vinculados, la bonificada sale mejor. La forma más rápida de saberlo es comparar la TAE de las dos ofertas.